
No temas ni desconfíes,
bien sabes que la naturaleza
me ha hecho diferentes a ustedes,
tal vez no intuimos finamente
ni mucho menos apreciamos
como ustedes lo hacen…
Enséñame a pensar como piensan ustedes,
tener ese sexto sentido que las hacen ser tan únicas,
no quiero tener ese criterio práctico machista,
quiero sumergirme en sus cabezas
pensar, sentir, entender,
elaborar esquemas para llegar comprenderlas,
entrar a sus recónditos femeninos
y descubrir todo ese tesoro que a veces
por naturaleza o porque la sociedad nos inculca
relegamos por negligencia inconscientemente
esa labor de ser minucioso en el deber
de ponernos en el lugar de ustedes.
No quiero ser tan frio y calculador,
quiero ser tan sentimental, persuasivo, locuaz y conciliador,
hablar de mis sentimientos quitando ese pudor masculino
que impide que ustedes nos entiendan.
No quiero ser banal riéndome de su esencia,
quiero encontrar donde no reparo en detenerme
y lograr descifrar la ecuación donde muchos fracasan…
Enséñame a pensar, sentir, entender y hablar como ustedes
para acercarme aún más donde dicen muchos
que no somos compatibles…
Déjame poder adorarte por todas tus virtudes mujer…
mujer que de la creación de una costilla naciste...
bendito a los cielos porque existes mujer...


Bonita, no me dejes sucumbir por tu ausencia
Quítame la vida si alguna vez marcharas
No quiero que las lágrimas me pudieran ahogar
En la decepción de mi soledad…
Bonita, no pongas condición a mi amor
Déjame amarte con este inmenso corazón
No seas así…déjate querer
No desprecies el querer bien intencionado,
No me desaires y escucha aquí cerca
Los latidos sinceros de mis sentimientos.
Bonita, niña mía,
No presumas de mi querer
Porque quizás algún día
Pueda la vida darte la espalda
Y te quedes solita sin que nadie que te quiera
Sin cariño alguno,
Sin que te quede nadita de nada,
Bonita, niña mía,
No desprecies un querer sincero
No seas así…déjate querer
No te hagas de rogar
Que mañana podría ser tarde ya,
No desaires un amor sincero
Porque quizás algún día
Te quedes sola sin que nadie que te quiera,
Sin cariño alguno, sin nadita de nada...

Nada ha quedado después de la tormenta
Solo quedan escombros por donde quiera
Y ya en fondo, donde nadie se atreviese
A prestar atención hay una pequeña flor
Que gobernaba todo el escenario azorado.
El azul de aquella flor pareciera robado
Del mismísimo cielo, no cabía duda que era hermosa,
Hermosura sobrenatural cual estampa de un portal,
Y me acerque en silencio, asechando
Como animal en sigilo presto a su caza,
No importaba la prisa, dejaba que mis ojos fuesen
Poco a poco deleitándose con aquel asombro
Del que mira por primera vez algo nuevo,
Allí estaba, aparentaba delicadez, mas fue
La única en permanecer en pie,
Allí extasiado la contemplaba,
Orgullosa después de semejante holocaustro,
Y quise llevarla donde siempre estuviera para mí,
Donde nadie me robara sus encantos,
Donde nadie tuviera el osado atrevimiento
De deshojar uno a uno sus bellos pétalo
Color azul celestial…
Y una mañana fue mi desconsuelo
Ya no lucia hermosa y radiante,
Pareciera que su alma ajada y desmejorada
Ya no me diera lo que mi pobre corazón ansiaba,
Por más que quise abonar sus raíces
Ella ya no respondía a mis cuidados,
Afanosa y rebelde no me dejaba
Intuir los caprichos de mis intentos vanos,
La fui perdiendo sin poder remediar nada,
Una mañana con la intención de prestarle luz
A sus descoloridos pétalos la deje en el marco
De mi ventana,
Y cuál fue mi asombroso
Que un día cualquiera alguien me robo su amor…

Me mantuve firme, no podía dejar un rastro de mi desconsuelo
e impotencia, el orgullo me decía que en el resguardo de mi
sufrimiento quedara este sembrado en mi ego…
Escuche sereno decirme uno a uno tu dolorosa verdad,
con cada palabra, silaba, frase, se clavaba como dagas
en mi pecho…Me mantuve firme, ecuánime ante el alud
de torrentes que me dejaban petrificado antes tus ojos,
escuche en un silencio cortante que me quebraba en añicos,
instantes que pasaban tan lento quedando ese sinsabor en la
boca…
Te escuchaba esperando el desenlace, parecía que la
sangre fría corría por todo el cuerpo asfixiando mis pulmones…
Quiso una lagrima escapar pero la dignidad encontró
valor para seguir la condena que se cernía en esos instantes.
Que ironía tiene la vida, pensar que me sucedía, sabía que
Tenía una relación como todas las demás, con altibajos que
Suelen ocurrir en toda vida de pareja, nada extraordinario
Me decía podía menguar el amor que nos mantenía unidos,
buenos al menos yo me decía, fue tonto de mi parte ser tan
confiado o tan descuido siendo esta ultima la palabra más acertada…
Enumere cada uno de tus puntos, inconscientemente poniendo
énfasis en cada palabra, al darme cuenta que había abandonado
tantas cosas, esos pequeños detalles que al final de cuenta es lo que
cuenta, para desconsuelo tenías toda la razón…Quise responderte
que todo tenia arreglo, que unidos podríamos luchar para
recobrar y revivir el amor pero algo en tus ojos me decía que era
demasiado tarde…Me quede mirándote examinando las
facciones de tu cara, se veía que te costaba confesarme los que
sentías en ese momento, debió ser duro para ti pero asumo
o debería asumirlo ponderar tu valentía o tu sinceridad…
Al final el veredicto ya estaba tomando, quizás con antelación
hace mucho había perdido lo poco que quedaba, quizás fue
mi descuido saber que estabas allí siempre, como un mueble
o como si las cosas materiales pudieran llenar tu corazón…
Si por mis descuidos hoy te me vas, bien merecido lo tengo,
he cosechado lo que debía abonar y no abandonar…
sé que ya es demasiado tarde para tratar de impedir tu ida…
no puedo mas que callar y decir lo siento…no sabía que te perdía…
que perdía a cuentas gotas tu amor para siempre…
lo siento si no deduje lo que pasaba…perdóname…